En el día Mundial del Reciclaje, Coca-Cola Uruguay reafirma su compromiso con el medio ambiente

La Compañía promueve un modelo de negocio alineado con los principios de la economía circular

La Compañía Coca-Cola lanzó en 2018 la iniciativa global “Un Mundo Sin Residuos”, con el objetivo de recuperar y reciclar al 2030 el equivalente al 100% de los envases que coloca en el mercado. Para alcanzar esa ambiciosa meta, trabaja sobre tres pilares: diseño, recolección y asociación.

El primero tiene como meta lograr que todos los envases sean reciclables. En la actualidad, el 100% de los empaques utilizados por Coca-Cola en Uruguay cumplen con dicha condición y se continúa trabajando en optimizar el diseño para reducir la mayor cantidad de insumos empleados, manteniendo los altos estándares de calidad de los productos.

El segundo pilar busca fomentar la retornabilidad y apoyar iniciativas de recuperación de envases post consumo para su posterior reciclado en asociación con diversos actores de la cadena. Ejemplo de esto es la activa participación de la compañía en el Plan de Gestión de Envases, desarrollado junto a la Cámara de Industrias del Uruguay, el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, el Ministerio de Desarrollo Social y diversas intendencias.

En el marco del Día Mundial del Reciclaje, los colaboradores de Coca-Cola FEMSA –embotelladora de los productos de la Compañía en Uruguay– participaron de un taller sobre el armado y mantenimiento de una huerta orgánica, similar a la que funciona en la planta, abastecida de compost proveniente de residuos orgánicos generados en el comedor, oficinas y áreas productivas. De esta manera, se concientizó sobre la importancia de clasificar los residuos dentro del hogar, para luego disponerlos de manera correcta y contribuir a su reciclaje.

Así como se reutilizan los desechos orgánicos para compost, el 85% de los residuos que se generan en la planta ingresan a un circuito de reúso y reciclaje.

Estas iniciativas, a diferente escala, son las que le permiten a Coca-Cola Uruguay impulsar un cambio de visión para percibir a los residuos como el inicio de un nuevo ciclo productivo, visión que redundará en un beneficio real para las organizaciones, las comunidades y el medioambiente.